
Los buenos hábitos, como hacer ejercicio y llevar una dieta balanceada, le pueden brindar beneficios a toda la familia. Una buena nutrición nos ayuda a mantenernos saludables, además de evitar o controlar ciertas condiciones de salud.
La etiqueta de información nutricional—esa tablita que vemos en todas las bebidas y alimentos empacados—puede parecer algo complicada, pero realmente es una guía importante al momento de elegir los productos que consumirán tú y tu familia.
Al hacer la compra, verifica especialmente las porciones, el contenido calórico por porción y limita las grasas, grasas saturadas, colesterol y sodio. En cualquier etiqueta de información nutricional, recuerda observar cuidadosamente:
1. El tamaño de la porción - Identifica cuántas porciones hay en el empaque y de qué tamaño es cada porción. Toda la información que aparezca en la etiqueta representa el contenido de una sola porción de lo que trae el empaque.
2. Cantidad de calorías - Equivalen a una sola porción de lo que incluye el empaque. El que un producto no contenga grasa no necesariamente significa que no contenga calorías.
3. Porcentaje de valor diario - Indica cómo cada nutriente en una sola porción del empaque contribuye a tu dieta diaria total. Los valores diarios toman como referencia una dieta de 2,000 calorías.
4. Limitar estos nutrientes - Consumir demasiada grasa, colesterol o sodio puede aumentar tu riesgo de contraer ciertas enfermedades crónicas. Trata de consumir estos nutrientes lo menos posible todos los días.
5. Comer suficientes de estos nutrientes - Los seres humanos necesitamos fibra, vitamina A, vitamina C, calcio y potasio para mantenernos saludables y fuertes. Estos nutrientes ayudan a mejorar la salud y reducir el riesgo de contraer ciertas enfermedades.
Para más información sobre la importancia de estos nutrientes en tu dieta y cómo leer etiquetas, puedes descargar la guía de la FDA sobre el uso de la etiqueta de información nutricional.
Fuente: Cómo usar la etiqueta de información nutricional (FDA.gov)